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Archivos Mensuales: julio 2012

Tengo un gatito que nada en un cubo de leche y agua. 

Parece que le gusta. 

Tres de mis amigos han muerto. Después de la tristeza inicial, intento mirarlo de una manera positiva. Se han reencarnado los tres en animales marinos, así que podrán estar juntos. Lo bueno también es que se reconocen entre ellos bajo esta nueva apariencia y lo mejor es que me reconocen a mí. Y encima son bilingües en catalán y castellano.

Me voy a un muelle de madera con unos apuntes (tenemos que terminar un trabajo, yo y los animales marinos) e intento que su nueva apariencia no me afecte. Maria es una especie de rinoceronte oscuro y brillante que es capaz de estar bastante rato fuera del agua y nadar a mucha profundidad. Vinyet es una criatura bastante divertida, como un oso hormiguero amifibio, con la piel brillante y tersa. Y un morro muy divertido. Nacho es una tortuga marina.

Mientras hablamos de cosas serias, no puedo dejar de preguntarme cosas. Ellos tienen sus instintos y para provocarlos lanzo una alga cerca de Vinyet, para saber si el gusta. Ella se acerca rápidamente y se la come. Le pregunto: “Te gusta?”. Ella se ríe y dice que sí, que nunca lo hubiera imaginado pero que de hecho le encanta.

Cuando decidimos que ahora que han muerto y se han reencarnado no tiene mucho sentido que sigamos haciendo trabajos para la universidad decido montarme encima de la cascara de tortuga de Nacho y me lleva rapidísimo por el mar. Maria y Vinyet ser ríen y nos siguen y pienso que es genial tener un amigo tortuga marina porque nunca había ido tan rápido montada sobre una tortuga marina.

Cuándo finalmente me deja en tierra firme le digo que fue maravilloso pero que si no le dolía tener tanto peso encima. Me contesta: “Claro que sí! Me dolía mucho aquí.” Y se señala la tripa de tortuga verde y amarilla.

Me vienes a visitar a la Universidad, estos días hay un congreso de arquitectura efímera sostenible y creo que vienes a verlo. 

Paseamos por las casas de madera, dónde vive la gente que estos días forma parte del congreso y saludas a una amiga que curiosamente es amiga de una amiga mía. Tres años separados y siguen pasando estas cosas. 

En la biblioteca hay una inauguración y en los estantes en vez de libros, hay pasteles y panes dulces y salados y me encanta. Damos tres vueltas a los estantes porque no soy capaz de decidirme que escoger. Intentas hacerme enfadar con algún comentario, de hecho intuyo que lo haces casi aposta, pero respiro hondo te cojo por los hombros e intento cambiar de tema porque no nos va a traer más que problemas ponernos a discutir aquí. 

De repente, te das la vuelta y sales muy rápido por la puerta. Las alarmas empiezan a sonar y te veo corriendo calle abajo a través de las vidrieras de la biblioteca. Cuando unos minutos después salgo al exterior (unos minutos para que no me relacionen con ningún robo), me cuentas que has robado un libro, porque crees que es de alguien que copio una idea tuya (¿?). 

 

Me esperan en otro sitio, así que te dejo con tus teorías de robo de ideas y me voy a un bar que lleva el padre de una amiga. El padre es del Sur de España pero tiene un inglés perfectísimo. Le pido un Chai Latte. Pasa el rato, me encuentro otra amiga, Paula, y nos ponemos a hablar. Al rato, al ver que no me han traído el Chai Latte, veo que el camarero se despistó. 

Voy a ir a ese bar tres veces más, y ninguna de las tres veces el camarero me va a poner un Chai Latte, siempre se ríe y me dice que se olvidó. 

Hasta que un día, voy a saltar la barra, remirar los cajones y prepararme mi propio Chai Latte con unas capsulas prefabricadas. 

Los coches de policía (este es el primero en el que me subo) sólo tienen una plaza delante, en el espacio del conductor y copiloto. El asiento está en medio y el volante también. 

Me figuro que es para que haya más espacio para el movimiento de los codos cuando giras el volante en una persecución. 

 

Este poli no me cae bien, y creo que los dos nos hemos dado cuenta.