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Archivos Mensuales: octubre 2013

Llevo todo el dia (y parte de la noche) vestida de gato). Es muy pronto por la mañana, antes de las 10 y yo y Edgar nos vamos a una fiesta que él dice que hay. Por el camino nos encontramos alguna gente conocida. Me pregunto que hacen despiertos tan pronto por la mañana. También me pregunto que pensarán de mi indumentaria. Pasamos delante de un restaurante de lujo, unas galerías con tiendas y finalmente hay un patio. Ya está lleno de gente, la fiesta hace rato que empezó. Recuerdo que voy vestida de gato porque tengo que encontrarme con una chica a la que no he visto nunca y hemos quedado que nos reconoceríamos porque las dos vamos vestidas de gato. 

Afortunadamente en la fiesta hay otra gente disfrazada. Mis amigos ya están ahí y se ríen al verme llegar. Paso bastante vergüenza pero decido sentarme con ellos en el suelo, asi se disimula mi disfraz. 

No veo la chica vestida de gato por ninguna parte. Edgar me ayuda a buscarla. 

Al rato, una chica se acerca. Me dice que me reconoció por el disfraz y mientras habla me doy cuenta que lleva algo en la cabeza. No es para nada un disfraz de gato pero se intuyen unas orejas gatunas entre su pelo. Va en tejanos y camiseta gris (yo voy con un body negro ajustado y una cola peluda. Ridículo). Se miran con Edgar y se ríen. 

Edgar me cuenta una historia absurda que intenta explicar que el dia que conocio a la chica hicieron una bromita sobre gatos y no sequé  y que penso que seria muy divertido que ahora él apareciera conmigo vestida de gato. 

Que gracioso. 

¿Dónde está mi ropa normal? 

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Hem anat a passejar tu i jo, i ara hem de marxar i tornar a casa. Tu agafes un camí més llarg (i me’l fas agafar a mi) i fa pendent, i corres molt depressa. Jo tinc por que caiguis, vas molt ràpid. Tu rius, i penso que potser ja t’has cansat d’anar sempre a poc a poc i que ara vols anar ràpid i que no et fa por caure, ni morir-te. Jo intento fer-te canviar d’opinió, que tornem a casa, que vagis a poc a poc, pero se m’escapa el riure, perquè m’agrada veure’t corre muntanya avall. Tens el cabell més llarg, portes una faldilla per sota el genoll. Les ulleres. Sembles molt valenta.  Em mires com si m’hagués tornat boja i penso que potser la boja de les dues sóc jo. Tornes a correr muntanya avall, ràpida, em preguntes si penso que cauràs. Jo et dic que sí i tu em dius que t’és igual, que si caus, doncs caus. Quan pares et pregunto quina és la muntanya tant bonica que hi ha darrera nostre. 

El Pedraforca, em dius. 

 

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