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Archivos Mensuales: noviembre 2013

La sensación de que tengo que estar en otra parte, o que debería, o que hago tarde, me ha acompañado toda la tarde. Afortunadamente en un momento determinado me he olvidado de esa cosa (esa sensación de haberte dejado algo), he mirado la playa, he visto que estaba llena de gente, he reconocido a alguien entre el agua, una niña, y después he recordado algo que me ha hecho sonreír. 

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Finally you make a decision and it’s great and it’s like before the decision but better. And I’m happy and I realize the pillows on your couch are actually made of paper. Happy that you are here. 

Me dices que en el agua de este río hay algo como piedras, que te molestan al nadar. Como piedras pero más duro, dices que cómo diamantes. A ellos también les pasa, pero dicen que parecen cuchillas. Se lo comentamos a alguien y nos avisa de que salgamos. Llevamos 20 minutos en el agua y ahora con el miedo nos cuesta mucho más avanzar.  

Miro al suelo y pienso que me gustó mucho visitar este país y que ahora que el viaje ya se termina me da pena. Voy al sitio donde tengo que dormir, hay gente hablando y un niño jugando a pelota con su padre. Me pongo a jugar con él. Algo raro pasa, porque aparece otro niño que crece de repente sin saber porqué. Pienso que será cosa del lugar. 

Más tarde el suelo se abre, sale algo monstruoso de dentro. Me asusto, la gente parece no inmutarse tanto. Pero desaparece. 

Este sitio no me gusta. Cruzo la plaza para irme a las habitaciones. Cuando estoy a punt de llegar el suelo vuelve a abrirse. Sale un zombie (?) con una sierra electrica. Quiere matar a la gente. Empujo una puerta y me quedo detrás: delante de unas escaleras oscuras al garage o de otras también oscuras a pisos en construcción. De repente el cristal que hay al lado de la puerta se rompe y quedo al descubierto. Cierro los ojos más fuerte. 

Después de 5 segundo todo vuelve a la calma. Los abro. Salgo fuera. No hay nadie. Veo el suelo ligeramente abollado. Manchas negras en el suelo (sangre?). Camino despacio por ahi pero despues echo a correr. Mientras corro pienso que las pruebas de que esto ha pasado son muy débiles y que nadie me creerá. 

El edificio fue pensado para que fuera muy fácil vivir en él pero después de tantos años uno de los ascensores se ha estropeado y ahora, para llegar al primer piso hay que dar una vuelta increïble. Los ascensores son de un metal mate por dentro, y cristal en la puerta. Los números de los pisos se iluminan dibujando una silueta en rojo del número. El 1 no se ilumina nunca, porque está estropeado. 

Y yo no paro de olvidarme cosas en la habitación de hotel, si es que esto es un hotel, dónde me estoy quedando. 

Para llegar al centro de la ciudad hay un autobús. Salgo de casa (no sin antes pasar por 3 ascensores diferentes), cojo el autobús, somos poca gente, a fuera llueve. Cuando ya estoy en la plaza principal de esta ciudad (no hay nadie, se parece más a un render que a la realidad) me doy cuenta que salí con pantalón corto y tengo frio y no llevo dinero ni mobil. Afortunadamente llevo un paraguas en la mano y en mango del paraguas tiene un auricular y un microfono, como para hablar. 

Pero no sé como funciona.