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Archivos Mensuales: marzo 2015

Vaig a tirar la basura en un container a prop de la pista de Sant Pere. Casi mai vaig allà per avui ens venia del camí amb el cotxe. Ma mare diu que ha d’anar al lavabo. Hi ha uns lavabos publics que no havia vist mai. Jo surto del cotxe i l’espero a fora. Veig que tú t’acostes, faig veure que no et veig. M’he posat nerviosa. Entres darrera seu. Quan desapareixes per la porta penso que sóc idiota, que t’hauria d’haver dit alguna cosa. Tu m’has vist.

Ma mare surt del lavabo i tú encara no ha sortit. Dissimulo, faig temps, esperant que surtis.

Ma mare torna al cotxe, diu que m’espera allà.

Jo entro al lavabo, faig una ullada i miro si dissimuladament si ets a l’altre lavabo. Pero el lavabo és obert i l’estan netejant i tu no ets enlloc. És com si haguéssis desaparegut.

M’angoixa pensar que t’has fos.

Me’n torno al cotxe maleïnt-me per no haver-te dit res a l’entrar.

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Nos metemos en un túnel, de ladrillos. No es muy estrecho, debe medir unos tres o cuatro metros de ancho por tres de alto. Somos bastante gente, como si fuera una grupo de turistas visitando unas catacumbas, voy con alguna personas que conozco, no recuerdo quienes son. Quizá familiares, quizá gente del trabajo. Nosé.

Todo pasa muy deprisa.

Caemos en ese tunel.

Miro adelante: hay gent que no conozco, miro atras, veo las caras conocidas.

Un ruido delante, miro, veo una máquina enorme, con unos dientes azules enormes, como una retroexcavadora que destroza el tunel por la parte de delante y mata a todos los que estan delante mío.

Me giro, miro hacia atrás. Pienso que estoy salvada, miro un momento las caras conocidas y veo una media sonrisa. Creo. Enseguida veo que por el otro lado va a pasar lo mismo.

Una sacudida enorme, los dientes azules perforando el tunel por detrás. El impulso de la máquina destrozando el túnel me hace elevarme hasta tocar el techo, por un micro segundo pienso que por alguna extraña razón me salvaré, pero enseguida me doy cuenta de que no, que voy a morir, los dientes azules ya han matado a la persona que tengo adelante. Antes de que vea clarisimamente que va a aplastarme a mi también tengo una sensación extraña, como de que se han equivocado, que no tenía que morir todavía. Me dejo ir.

Des de que caigo del tunel hasta este punto siento que han transcurrido tres segundos.