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Archivos Mensuales: marzo 2019

Tengo que ir ahi, pero no estoy segura de que este sea el bus adecuado para llegar. A medio camino, cuando ya creo que llevamos unos 40 minutos de viaje, le pido al conductor que me deje bajar. Se extraña, pero me bajo y yo creo que internamente piensa que ya me apañaré.

En cuanto pongo un pie en el suelo de este pueblo (que parece Ripoll) sé que me he precipitado. Solo tengo mi mobil, voy en zapatillas de estar por casa (incluso diría que en pijama) y voy sin cartera (ni dni, ni pasta). Intento llamar a alguien, no recuerdo a quién, que no me lo coge. Pienso en llamar a mi família pero me da mucho palo el “ya te lo dije”. Miro en google maps donde estoy pero no sé puede ver la localización con exactitud (el mapa no se carga, o no se lee el nombre). Finalmente y por descarte, llamo a mi madre. Le cuento todo: primero como si no fuera para tanto, y viendo que no reacciona a venir a buscarme, me voy poniendo bastante nerviosa. Ha medida que avanza la conversación en la que pido que por favor me vengan a buscar antes de que se haga de noche, me cuesta respirar, empiezo a gritar y a llorar y con las pocas palabras que salen de mi boca solo alcanzo a decir “ayúdame por favor”  a gritos, mientras paseo por las calles de esta ciudad que no sé cuál es.

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